jueves, 24 de mayo de 2012

VALOR EDUCATIVO DEL OCIO


I.   OCIO Y SOCIEDAD. Introducción histórica.

            Históricamente el concepto de ocio no se ha entendido siempre como lo hacemos hoy en día, sino que ha evolucionado hasta el modelo concebido en nuestra sociedad actual.
           
            A través de las publicaciones de Ernest Zahn (1960) en su obra Sociología de la prosperidad, y Joffre Dumazeider (1964), Hacia una civilización del ocio, advertimos un cambio en la sociedad; en la que el bienestar y el tiempo libre forman ejes centrales de su organización y su funcionamiento.

            Esta sociedad se populariza y es elaborada a través de  psicólogos, sociólogos, economistas, políticos y educadores. Esta imagen de nuevo tipo de sociedad auguraba un cambio en la tabla de valores sociales, en la que el ocio entendido como tiempo de descanso, diversión y cultivo de la personalidad, sustituiría al trabajo entendido como fatiga, rutina y alienación de la persona. Las personas de clase media se convierten en cierta manera en un eje económico.

            El tiempo libre y la cultura tendrían una importancia social mayor que el tiempo constreñido por el trabajo y la supervivencia.

            Atrás queda la idea del planteamiento de ocio a finales del siglo XIX desarrollado por Thorstein Veblen, en su Teoría de la Clase Ociosa, definiendo el ocio como patrimonio casi exclusivo de las clases altas del capitalismo industrial.


            II. CONCEPTO DE OCIO.

            El término ocio etimológicamente proviene del latín, otium,que significa reposo.
           
            Según el Diccionario de la Real Academia Española (1992); ocio es el tiempo libre, fuera de obligaciones y ocupaciones habituales.

            Pero para comprender adecuadamente el concepto de ocio, es necesario diferenciarlo bien de: Tiempo libre y Tiempo liberado.

            TIEMPO LIBRE: Se considera y contempla como el periodo de tiempo no sujeto a obligaciones. Aunque hoy en día disfrutamos de un gran número de horas libres de trabajo, pero no exentas de actividades de carácter obligatorio, como pueden ser las tareas domésticas cotidianas, los desplazamientos (sobre todo en las grandes ciudades), las compras de primera necesidad, actividades extraescolares “obligatorias”...

            TIEMPO LIBERADO: Es una parcela de tiempo (de dimensiones que dependerán de cada individuo), en la que la persona no tiene que realizar ninguna actividad de forma obligatoria, y se encuentra en disposición de elegir libremente lo que se desea realizar.

            Por tanto, el ocio en la actualidad se presenta como un espacio y un tiempo característico del ser humano de la sociedad actual.

            WLRA (World Leisure & Recreation Association) contempla la utilización de este ocio desde diversas perspectivas.

  1. Un área específica de la experiencia humana
  1. Un recurso importante para el desarrollo personal, social y económico y además un aspecto importante para la calidad de vida
  1. Un ámbito para fomentar  la buena salud y el bienestar a través de actividades y experiencias que se ajustan a las necesidades, intereses y preferencias de sus protagonistas
  1. El ocio es un derecho humano básico.
  1. El desarrollo del ocio se facilita garantizando las condiciones básicas de vida, tales como: seguridad, cobijo, comida, ingresos, educación, recursos sostenibles, equidad y justicia social.
  1. Un recurso para aumentar la calidad de vida.
Ocio como un medio para superar el estrés, el aburrimiento, la falta de actividad física y la falta de creatividad. (Elra, 1994, Cuenca, 1999)
           
            El ocio surge cuando se realizan las actividades satisfactorias y gratificantes, que posibilita el tiempo liberado, de forma libre, decididas por uno mismo y gestionadas autonómicamente, (Cuenca, 2000).

            Definimos ocio como el tiempo libre, fuera de obligaciones habituales, dos premisas esenciales:

1- Percepción de libre elección en función de preferencias individuales.
2- Sensación gratificante y placentera.

            El ocio se manifiesta en seis dimensiones: Lúdica, deportiva, festiva, creativa, ecológica y solidaria.

            Podemos afirmar que el ocio es un área de experiencia, un  recurso de desarrollo, una fuente de salud y prevención de enfermedades físicas y psíquicas, un derecho humano que parte de tener cubiertas las condiciones básicas de la vida de un individuo y un signo de calidad de vida (Cuenca, 1996).
            Partiendo de este concepto, vamos a considerar la educación del ocio como un proceso formativo, libremente elegido que debe contribuir al disfrute y desarrollo integral de la persona.

            La vivencia del ocio aumenta al incorporarse el tiempo para el recuerdo, el sentimiento que permite recordar una experiencia que se ha vivido de forma positiva y que por tanto, pasa a convertirse en elemento motivador de una nueva experiencia. Es decir, el ocio propugna dinamismo, que permite vivir de forma gratificante un pasado, un presente y un futuro.

            III. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LA PEDAGOGÍA DEL OCIO.

            La Pedagogía del ocio y tiempo libre, como disciplina que analiza la dimensión educativa del ocio, es un campo relativamente reciente que sólo encuentra aplicación en aquellas sociedades que han conquistado un mínimo de calidad de vida y se plantean el bienestar de los ciudadanos.

            La aparición de la pedagogía del ocio como disciplina que estudia las actuaciones educativas que se realizan en el tiempo de ocio viene ligada a (Puig i Rovira, 1996):
  1. Evolución de la pedagogía del juego, como disciplina que aglutina las distintas investigaciones que confirman la importancia del juego como valor formativo.
  2. La aparición de movimientos juveniles, instituciones educativas e iniciativas sociales que han ido surgiendo desde medianos del S. XIX hasta la actualidad, (referido sobretodo a experiencias que surgieron en el ámbito vacacional y que después se fueron ampliando a otros tiempos y espacios educativos).
            Países Europeos como Alemania, con los movimientos excursionistas y naturalistas, como el Wandervogel. Y en Inglaterra, con el movimiento scout. Fueron los pioneros en este tipo de experiencias.
            En España la Institución Libre de Enseñanza introdujo, a finales del S.XIX las colonias de vacaciones y otras experiencias educativas relacionadas con el ocio (Hernández Díaz, 1997).
            En la sociedad actual, la explosión de la pedagogía del ocio viene avalada por una serie de factores (Puig i Rovira, 1996):

       FACTORES SOCIOLÓGICOS: Aquellos condicionantes de tipo social, económico, demográfico, urbanístico, político y cultural que determinan el surgimiento de cualquier ciencia. En el caso de la pedagogía del ocio los factores condicionantes son:

1. Cambios en las estructuras urbanas. Pedagogía del ocio muy vinculada a la nueva geografía que presentan las grandes ciudades: Necesidad de crear nuevos espacios para el juego libre de los niños y para la estancia de las personas mayores. Así surge la necesidad de crear parques, jardines, centros de ocio, ludotecas, asociaciones, centros formativos, etc.

            “Porque el juego y las actividades sociales no pueden llevarse a cabo de una forma espontánea”, (Trilla, 1996).
            Aparece la Educación del Ocio como una compensación pedagógica a los espacios urbanos y rurales perdidos.

2. Evolución de la institución familiar. La familia como núcleo fundamental en el que se realizan multitud de actividades de ocio y en el que se aprenden unos hábitos cotidianos de uso del ocio.
            Cambio en la manera de entender la institución familiar, hemos pasado de un             concepto monolítico a uno pluralista, en la actualidad nos encontramos con           diferentes tipos de familias (monoparentales, adoptivas, reconstituidas....) que    condicionan el modo de utilizar el ocio.

            También la incorporación de la mujer al mundo laboral, la búsqueda de autonomía     en el medio familiar, que condicionan la cantidad y calidad del tiempo de ocio que    se pasa en familia, pasando de un uso grupal del ocio a una utilización individual.
            Como consecuencia aparecen numerosas instituciones y programas:     Campamentos, centros de vacaciones, actividades extraescolares....para       complementar e incluso a veces sustituir las funciones de la familia.

       FACTORES PEDAGÓGICOS: Hay una serie de condicionantes educativos que también contribuyen a explicar la aparición de la pedagogía del ocio. Son factores vinculados a la investigación educativa, a la práctica de distintos colectivos y a la evolución de las Ciencias de la Educación. Puig i Rovira(1996) analiza estos factores:

1. Ampliación del concepto de Educación: El proceso educativo no es algo reducido solo y exclusivamente a los primeros años de vida, sino que se da la necesidad de extender la educación a todo el proceso vital. Esto implica que la escuela no va a ser la única encargada de los procesos formativos, sino que van a ser necesarias otras instituciones para practicar la educación a lo largo de la vida.
           
            La escuela no logra educar en todos los ámbitos que sería deseable. Así la       pedagogía del ocio va tomando protagonismo educando en valores como: la    cooperación,  la afectividad, la sociabilidad, la sensibilidad, la expresión artística....
           
            2. La Pedagogía del juego con disciplina que confirma el valor educativo del juego   en la infancia.

            3. La Pedagogía del ocio surge, también como alternativa a la existencia de             ocios pasivos, que generan comportamientos sociales poco deseables como:            atención y uso excesivo de los medios de comunicación, videojuegos, callejeo,         consumo de drogas... Se añade así el componente preventivo en la educación      del ocio.

             Estos factores dan lugar a la existencia de numerosas instituciones, contextos y programas de educación en el ocio, que realizan su práctica educativa con los matices diferenciadores que explicamos a continuación.
IV. ÁMBITOS, CONTEXTOS E INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN DEL OCIO Y TIEMPO LIBRE

Basándonos en la clasificación realizada por J.Mª Puig y J. Trilla, (1996) podemos diferenciar los siguientes tipos de instituciones:

1. Instituciones globales de la educación en el tiempo libre:
Instituciones o movimientos que funcionan de forma continuada con clara y explícita intencionalidad educativa: centros de educación del tiempo libre, ludotecas, clubs infantiles, movimientos scouts...
Se caracterizan por concebir el ocio desde una perspectiva grupal. Desarrollando aspectos educativos como la expresividad, la sociabilidad, la sensibilidad, la creatividad y la autonomía.

2. Actividades Educativas de Vacaciones.
            Aquí quedan englobadas todas aquellas actividades educativas planificadas que se realizan durante las vacaciones escolares.
            La dimensión educativa de este tipo de actividades se basa en los procesos de             socialización y autonomía, en la vivencia de nuevas situaciones, en la relación        cotidiana con el medio y en el tratamiento educativo de los hábitos          cotidianos.

3. Actividades Extracurriculares.
Conjunto de propuestas educativas que se ofertan desde el sistema educativo formal, que se realizan fuera del currículo y del horario escolar.
        
            También existen otro tipo de organismos que ofrecen actividades de educación y        tiempo libre como son instituciones culturales, lúdicas, bibliotecas, museos,    parques, programas de los medios de comunicación, programas incorporados a        instituciones de personas con necesidades educativas especiales....
            Justamente por esta proliferación de proyectos e instituciones de educación del          ocio se hacen necesarios unos criterios de referencia que nos ayuden a valorar            tales propuestas.

V.   LA EDUCACIÓN EN VALORES
            Los valores forman parte de nuestro ser, debemos saber educar en los valores. A lo largo de nuestra vida, la persona pone en juego valores. Estos están presentes en las decisiones; y así mismo los valores están presentes en cualquier fenómeno social, político y económico.
            Educar es toda acción intencionada que se realiza para ayudar a otro a sacar fuera de sí lo mejor de él mismo.
            Educar en los valores no significa imponer, sino proponer, ofrecer diferentes caminos y opciones, y ayudar a que cada cual elija cuales son los mejores para él.
            Educar es ayudar a desarrollar las capacidades de elección. Los valores no se enseñan, es necesario vivirlos.
            Los valores ayudan a crecer y hacen posible el desarrollo armonioso de todas las capacidades del ser humano. Los valores están ligados a la propia existencia, afectan a la conducta, configuran y modelan las ideas así como los sentimientos y las actuaciones. El hombre se construye y crece como persona en la realización de valores.
            Los valores son dinámicos, ligados al desarrollo de la personalidad y muy influidos por los procesos de socialización.
            Las etapas por las que pasa un valor desde la captación por parte de la persona hasta que llega a formar parte de su identidad personal, es el proceso de valoración. Este proceso sigue las etapas evolutivas de la persona en conexión con su maduración personal, aunque no siempre corresponda con la edad cronológica. En cada etapa de la vida de una persona entran en juego un conjunto de valores que expresan la forma en que la persona ve el mundo que le rodea y la manera en que se sitúa ante este. La persona experimenta e interpreta la realidad, a través, del conjunto de valores que vive en cada momento. A medida que las circunstancias van cambiando, se producen cambios en el sistema de valores que constituye nuestro núcleo referencial.
            Los elementos a tener en cuenta a la hora de plantear una educación en valores son:
1. La dimensión cognitiva nos ayuda a ver las alternativas y podemos prever las consecuencias.
2. La dimensión afectiva está relacionada con aquello que es apreciado. Si el sentimiento no interviene en el proceso de valoración, los valores captados restan en creencias a nivel intelectual sin comprometer la vida. Sentimiento, emoción y valor  van ligados.
3. La dimensión del comportamiento. Obrar de acuerdo a los valores elegidos. El descubrimiento de los valores se realiza mediante experiencias significativas y a través de las personas que los hacen visibles en sus acciones. El proceso de valoración radica en la relación y cuando nosotros estemos predispuestos personalmente a captarlos.

 LA EDUCACIÓN EN VALORES DESDE EL PROCESO DE VALORACIÓN:

      La educación en los valores debe favorecer el desarrollo del pensamiento, la capacidad de análisis crítica y al mismo tiempo la afectividad. Nuestras acciones y decisiones no solo están guiadas, también ponemos el corazón en todo lo que hacemos.
      Educar en los valores significa liberar las fuerzas existentes en la persona, despertar su capacidad de realizar acciones libremente. Requiere un ambiente donde la persona pueda expresarse tal y como es, donde se sienta querida por lo que es y no por lo que hace, dice o tiene. En definitiva, ayudarla a descubrir los valores que vive, analizarlos, criticarlos, contrastarlos hasta que lleguen a ser verdaderamente suyos.
      La educación tiene como uno de sus objetivos el desarrollo de la personalidad y es un medio de transformación social. Una verdadera educación en valores debe ayudar a la persona a percibir la implicación de aceptar unos mismos valores en su conducta en diferentes situaciones. Ejemplo: Bajo un mismo planteamiento de libertad, unos defienden el derecho a la vida del feto y otros el derecho a la madre a tomar la decisión de abortar.
      La educación debe ser diferente si es para niños, adolescentes o adultos ya que los dinamismos que operan en el proceso de valoración son diferentes en cada etapa de la vida.
      Una vez que la persona descubre un valor y su importancia, se adhiere a el, lo hace propio y este pasa a formar parte de su experiencia personal. Desde este momento encuentran en el valor algunas de las razones de su existencia y por lo tanto se compromete a actuar de acuerdo con sus directrices.
      El papel de la educación es el de animar a los jóvenes a actuar de acuerdo con sus metas e ideales expresados, impulsar la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. El valor se transmite, es comunicado a otros, porque aquello que hemos descubierto como bueno para nosotros también lo queremos para los demás.

“Nuestra tarea como educadores consistirá en desvelar, suscitar, sugerir, verbalizar, recomendar, haciéndoles ver que los valores se entienden y se viven de una manera relacional, en una constante tensión creadora entre las realidades subjetivas y objetivas”

      Valores universales presentes en la carta de Derechos Humanos, que gozan de consenso internacional:

      Justicia, Solidaridad, Libertad, Tolerancia, Paz, Responsabilidad, Diálogo, Belleza, Gratuidad, Disponibilidad....

SOLIDARIDAD: Entendida como relación fraternal, pero de manera más generosa hacia aquellas  personas que sufren porque son tratadas con injusticia o sencillamente porque sabemos que necesitan de nuestra atención, o de nuestro interés desinteresado.

PAZ: La aceptación incondicional del otro, de quien es diferente, de quien profesa otra religión, de otra cultura. Vivir en paz es un canto a la amistad entre pueblos, un grito fuerte y vivo que habla de respeto, la tolerancia, la imaginación creativa. Para ello tenemos que estar en paz con nosotros mismos, y debemos de reconciliarnos con nuestro pasado, una historia que buena o mala es parte de nosotros mismos.

DIÁLOGO: En toda relación interpersonal es el método para alcanzar una convivencia en paz, solidaria y llena de aquellos valores que hacen que nuestra existencia tenga un auténtico sentido.

ALEGRÍA: Se trata de un valor espontáneo en mayores y pequeños. Vivir con alegría, de forma amable, ser generoso con la sonrisa, disfrutar de las pequeñas cosas que nos da la vida. Vivir es la mejor manera de transmitirla.

RESPONSABILIDAD: Actitud frente a las personas y al entorno que favorece un crecimiento importante en la calidad de vida, tanto a nivel estético como ético. Ser responsables en nuestras relaciones familiares, en nuestras relaciones laborales, de estudio o de diversión. Planteamiento responsable de la vida.

BELLEZA: Es abundante en la realidad, pero hemos de saber descubrirla. Tendremos que encontrarla en el mundo que nos rodea, en las personas con las que tratamos, en nuestra capacidad de estima, pero también en la experiencia estética, en la contemplación de una obra de arte. Potenciar las capacidades artísticas que muchos tienen y no han sido descubiertas.

ECOLOGÍA: Comprender, amar, respetar en equilibrio, no maltratar, conocer y defender, son actitudes que nos acercan a un sentido de la ecología más auténtico y eficaz.
Los atentados del hombre a la ecología son numerosos: incendios, emisión de gases, vertidos de residuos tóxicos, etc. Pero las actitudes correctas también son muchas: educar en un sentido ecológico, vivir en un sentido más ecológico y tener una ética más ecológica.

GRATUIDAD: Dar las gracias y hacer de la gratuidad un valor vivo en nuestra existencia, son una parte del vivir desde los valores que nos hacen más personas. Es necesario experimentar la gratuidad y evitar la tendencia de nuestro mundo de poner precio a todo y a todos.
Precio y valor son conceptos que se mezclan de manera incoherente en nuestra sociedad.

DISPONIBILIDAD: Nos hace ver, estar pendiente de las necesidades, materiales y espirituales, de las  otras personas. Crecer hacia una meta que no nos hará más rico, ni nos dará más comodidades, ni nos hará disfrutar de más poder; sencillamente nos hará más personas.

Posibilidades de trabajo de acuerdo a cada edad:

- Infancia: Cuentos, actividades teatralizadas, juegos del mundo (que nos enseñan otros lugares, otras culturas…)
- Adolescentes: role playing (para trabajar la empatía), documentales, películas, actividades de comunicación, habilidades sociales, juegos del mundo (adecuados a su edad)
- Adultos: role playing con situaciones posibles de la vida diaria, actividades de comunicación, habilidades sociales, coloquios, charlas, documentales…

VI.   FIGURA DEL MONITOR DE TIEMPO LIBRE

CARACTERÍSTICAS DEL MONITOR DE TIEMPO LIBRE.

            El monitor de tiempo libre debe ser una persona dialogante, respetuosa con los demás, de mentalidad abierta, tolerante, propicia a establecer relaciones y con una visión global de los problemas sociales.
            Un monitor deberá buscar todas las oportunidades y recursos para hacer un grupo humano maduro, que cohesiona, promociona y educa en todos los ámbitos, tareas y niveles. El monitor debe ser experto en dinámicas: capaz de vivir en grupos, de entender sobre grupos, de hacer grupos y ayudar a otros a integrarse, crecer y trabajar en grupo.

            El monitor de tiempo libre es:

Ø       Un educador, puesto que pretende provocar un cambio de actitudes, desde la pasividad a la actividad. Un dinamizador, un movilizador.
Ø       Un agente social, ya que trabaja con colectivos que tratan de implicar en una acción conjunta.
Ø       Un relacionador, capaz de establecer una comunicación positiva entre personas, grupos y comunidades, y de todos ellos con las instituciones sociales y con los organismos públicos.

Hay una serie de actitudes fundamentales que deben se comunes a cualquier tipo de monitor:

o         El monitor es uno más del grupo. Pero con una función concreta, que ha de llevar a cabo, sin esconderse en el que “él es uno más”.
o         El monitor está al servicio del grupo (cumple una función), y no el grupo a su servicio.
o         Debe observar pero sin que se note, para no crear desconfianza en el grupo.
o         Debe saberse situar en el lugar del otro para entenderlo mejor y ayudarlo mejor (EMPATIA).
o         Debe saber estar dentro/ fuera del grupo (interacción y distancia).
o         Debe tener siempre presente y recordar al grupo, los objetivos y la metodología (de la reunión, del propio grupo, etc.)
o         Colaborar para que el grupo avance (DINAMIZAR).
o         Debe velar por el ambiente del grupo (a nivel integrante) y por la misión del mismo.
o         Debe estar en actitud de aprender en el grupo y del grupo.
o         Debe actuar con sentido común: saber recompensar y combinar los momentos de sinceridad y de bromas.
o         Debe ser sereno y equilibrado.
o         Debe combinar los elementos de directividad y no directividad de manera coherente, según la necesidad del grupo (no la necesidad o dificultad propia).
o         Se debe resistir a dar respuestas, debe hacer “preguntas inteligentes”.
o         Debe ser imaginativo, un buen comunicador, debe conocer técnicas de animación, y a veces ser un “showman”.

FUNCIONES DEL MONITOR

         Las tareas que debe cumplir el monitor pueden ser entre otras y dependiendo del ámbito de intervención: Establecer el programa de animación, fijar calendario de actividades, definir la forma que se va a llevar a cabo, metodología, informar a los jóvenes, buscar locales, solicitar colaboraciones, asumir tareas de administración, redactar informes, establecer presupuestos, evaluar resultados, estimular la participación, fomentar la comunicación, crear clima de confianza, asegurar la formación de otros monitores y de él mismo, etc.

            Las funciones del monitor pueden ser:
Ø      Animación global de la vida comunitaria.
Ø      Realización de estudios de actividades o de proyectos de juventud.
Ø      Promover y orientar grupos de acción y de reflexión.
Ø      Suscitar y promover iniciativas para transformar la situación social y cultural de los jóvenes.
Ø      Programar actividades.
Ø      Fomentar/ educar niños y adolescentes.
Ø      Realizar gestiones vinculadas a las actividades que se llevan a cabo, a la vida asociativa o a los servicios sociales existentes.
Ø      Asegurar una relación dinámica entre las personas, los grupos y las actuaciones comunitarias.
Ø      Controlar y medir resultados.


PERFIL GENERAL DE CÓMO TIENE QUE SER UN MONITOR DE TIEMPO LIBRE

Recordando siempre que el monitor está en el tiempo de ocio del joven:
Ø       Buena actitud: diviértete y se entusiasta.
Ø       Capacidad de expresión.
Ø       Dinamismo.
Ø       Seguridad y confianza.
Ø       Firmeza.
Ø       Adaptabilidad, improvisación, flexibilidad.
Ø       Polivalencia.
Ø       Recursos.
Ø       Saber mantener la igualdad entre el monitor y el joven.
Ø       Capacidad de trabajar en equipo.
Ø       Fomentar la participación del joven, deja que ellos mismos sean los que sugieran alternativas apropiadas.
Ø       Saber incluir cualquier adaptación que creas apropiada, para que los participantes entiendan las reglas.Ten muy presente que no todos poseen el mismo nivel de comprensión.
Ø       Saber priorizar la situación.

        VII.   TÉCNICAS BÁSICAS DE CONTROL GRUPAL
                        (Siempre teniendo en cuenta la actividad)
       Expresión corporal, muy importante ya que el 90% de la comunicación es corporal.
       Pose + gesticulaciones.
       Reforzar la expresión oral con gestos correspondientes.
       Usar expresiones fáciles.
       Tono de voz variable, hay que evitar los monótonos (aburren).
       Conocimiento de los nombres del grupo (cuanto más rápido mejor)
       Colocación de grupo ( evitar distracciones)
       Mantener contacto visual en TODO momento con todo el GRUPO.


VIII.   LIDERAJE, LIDERATO O LIDERAZGO:

            El líder es quien orienta, lleva o estira el grupo.

            Klein,  define el  Lideraje o Liderazgo como “la capacidad de conseguir de los otros la respuesta deseada”. La capacidad de ser líder no se autoproclama, es elegido por un grupo, que reconoce su calidad para una tarea, o por alguien con autoridad que lo designa para una tarea.
            La función del líder se debe orientar a favorecer la producción y a fomentar las tareas de mantenimiento del grupo.
            Producción: sensibilidad, capacidad de interpretar, decisión, sugerir la reflexión, capacidad de revisión, participar en el trabajo.
            Mantenimiento: empatía, comprensión y aceptación, actitud de confianza, disponibilidad.

            Existen tres estilos de liderazgo que debe conocer el monitor de tiempo libre:

1. Autoritario:
Trata de imponer su voluntad haciendo que los demás se adhieran a su postura. Considera que su idea es la mejor y su opción la más conveniente. Consigue que el grupo acepte su punto de vista. No cree en la iniciativa de los demás, y por tanto, no la estimula.

2. Permisivo:
Deja que el grupo vaya a su aire sin apenas intervenir en el proceso, suponiendo que las propuestas de acción y los proyectos aparecerán espontáneamente. Domina en el grupo el aburrimiento, la confusión y, a menudo, la agresividad.
La actitud de este motivador es demagógica, bonachona, desamparada e indiferente.

3. Democrático:
Consigue resultados más duraderos y positivos. Tiene la posibilidad de detectar las necesidades del grupo y encontrar soluciones a sus problemas, si se facilitan las ayudas técnicas oportunas y se respeta su proceso de reflexión y análisis. Está convencido de que se generan mayores recursos, imaginación e inteligencia apelando a la colaboración de distintas personas, sobre todo si están implicadas en el problema, que recurriendo solo a los servicios del experto.

Estimula a los miembros del grupo para que fijen sus propios objetivos y tomen las decisiones que les parezcan las más acertadas, esforzándose por que todos participen, para que la responsabilidad sea compartida por todos o por la mayoría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario